Sospechoso de asesinar a PNPtuvo careo con su acusador

Fotos del careo
Iquitos (Interlínea).- Sorpresivamente tres oficiales de la Dirección Nacional de Operaciones Especiales de la Policía Nacional (DINOES), se presentaron al proceso seguido contra 27 indígenas de Andoas por la toma del aeropuerto de Pluspetrol en esa jurisdicción, y la muerte del suboficial Jaime Reyna Ruiz, entre otras acusaciones.
Quienes atendieron la notificación judicial fueron el teniente Juan Pablo Konja Carreño, quien aseguró haber visto al acusado Saulo Sánchez Rodríguez asesinar al policía Reyna; el coronel Alfonso Edilberto Chávarri Estrada, quien comandó la operación en marzo del año pasado y el coronel Cléver Elí Vidal Vásquez, jefe de regimiento operativo de la DINOES, quien llegó como oficial de avanzada al plan de desalojo del referido terminal aéreo que habían tomado los comuneros. Su participación trastocó los planes de la Segunda Sala Penal de Loreto, pero sobre todo de los abogados de la defensa que no se prepararon para la eventualidad de que acudan los policías de la DINOES, quienes durante el año y ocho meses que dura el juicio no dieron señales de tener interés en apersonarse.
Uno de los letrados, Javier Ruiz, intentó suspender la sesión porque estaba reemplazando al abogado Víctor Alván, defensor del principal imputado, Saulo Sánchez, no sintiéndose en condiciones de interrogar adecuadamente a los testigos.
El presidente de Sala, Carlos Del Piélago, hizo notar que los oficiales solo tenían unas horas de autorización para estar en Iquitos y que una vez que asistieron al juicio ya cumplieron con atender la notificación, no teniendo obligación de regresar otra fecha, además de que es responsabilidad de cada parte estar listos para asumir la defensa o acusación de los involucrados.
En la última sesión debió iniciarse la etapa de visualización de videos, pero la presencia de los policías hizo que se postergara para recibir sus testimonios, lo que duró casi cinco horas y la Sala tuvo que suspender incluso otras diligencias procesales. También se puso a derecho el acusado Felipe Murayari Saquiray, a quien solo pudieron tomarle sus generales de ley y leerle la acusación fiscal, dejando su interrogatorio para otra audiencia.
TESTIGO Y ACUSADO FRENTE A FRENTE
Después de concluir con el testimonio del teniente Juan Konja, en el que varias veces señaló sin dudas a Saulo Sánchez como el autor de la muerte del suboficial Reyna, ambos fueron careados ratificando su acusación el primero y reiterando su inocencia el segundo.
Incluso Konja aseguró que las heridas que él sufrió en la mano, el brazo y el pie, también fueron por un disparo de Sánchez, cuando desalojaban el aeropuerto, y no duda en imputar al acusado del crimen de su compañero porque lo vio agacharse y pararse varias veces entre los matorrales, estando a 4 metros de distancia.
Asimismo, mientras Sánchez Rodríguez ratificó que lo capturaron cuando veía televisión en su casa, Konja y los demás oficiales afirmaron que lo ubicaron debajo de su cama.
Las contradicciones que existen entre los mismos policías sobre la vestimenta que tenía puesta quien disparó contra Reyna, Konja trató de explicarlas señalando que pudo tener una ropa sobre otra, que se la sacó en una u otra situación.
Según el teniente, la misma madrugada de los hechos no detuvo a Sánchez porque prefirió atender a su compañero herido y ya había visto al autor, aunque no sabía su nombre y tampoco lo habían visto los demás efetivos de su escuadrón, ni había otros testigos.
Al día siguiente lo buscó indagando por alguien que portaba una escopeta. Según dijo, fueron los pobladores de Andoas quienes le precisaron que se trataba de Sánchez, alguien que no vivía en esa comunidad, quien disparó contra el policía fallecido. Esa versión fue reiterada después por los coroneles.
Sin embargo el presidente de Sala sentó en acta que no es satisfactoria la declaración de cómo es que otras personas acusan del crimen a Sánchez, no hubo más testigos en el momento del hecho y que el teniente Konja supone que el acusado es el culpable porque llevaba una escopeta, siendo común en esa zona que la gente las cargue y además habían visto a varios otros disparar y herir con sus retrocargas a los policías.
Asimismo, entre otras observaciones, Del Piélago anotó que resulta extraño esconderse debajo de la cama para eludir una responsabilidad penal, habiendo tenido oportunidad de huir incluso al Ecuador, por la inmensidad de la selva.
FUE UNA MUERTE ABSURDA
Por su parte el coronel Chavarri aseguró que desde el principio intentaron infruocuosamente el diálogo y que empezaron a recibir disparos de perdigones desde la boscosidad cuando empezó el desalojo del aeropuerto.
Afirmó que no autorizó el uso de sus AKM a pesar de ser atacados con perdigones, porque hubiera ocurrido un costo social alto y se trataba de una operación contra disturbios que no ameritaba el uso de armas. Sostuvo que en todo momento respetaron los derechos humanos de los detenidos.
Consideró absurda la muerte del policía Reyna porque ya había concluido el desalojo y opinó que “quizá Saulo Sánchez no tuvo la intención de matarlo, porque no tenía motivo y tampoco era perseguido, pero ahora será la justicia la que determine su responsabilidad”, apuntó.
Igualmente el coronel Vidal dijo que él personalmente se ocupó de que no maltrataran a los comuneros capturados, les dieran alimentación y los tuvieran en un container con ventanas, propiedad de Pluspetrol. Negó que esas habitaciones contuvieran tóxicos porque su propio personal estuvo allí para la custodia.
Agregó que en todo momento estuvo el Ministerio Público observando los incidentes y que todos, policías y detenidos, fueron atendidos médicamente.
Mencionó no haber sabido que el pastor José Noa estuviera inicialmente entre los detenidos y se extrañó que declarara sobre torturas, porque fue colaborador con la policía y se despidieron como amigos.
Lo que dijo desconocer fue si en algún momento a los comuneros les obligaron a tomar las escopetas para que los fotografiaran y registraran en videos como terroristas, pues él volvio a su función operativa y dejó a los detenidos en manos del Ministerio Público y del prsonal de criminalística de la PNP.
PUNTOS SUSPENSIVOS
- La fiscal superior Aida Vargas Oviedo pidió se cite al médico legisla Francisco Moreno Iserg para aclarar sobre el tratamiento forense que recibieron los detenidos en Andoas.
- Falta que acuda el testigo Mayta Salinas, pero también los policías Elmer De Paz, Justo Jurado, Jorge Chumpitaz, Fredy Navarro, Augusto Carbonel, Alfredo De La Cruz, Davilmar Mendoza, Efraín Chipana y Eduardo Anco.
- Durante la sesión última se hicieron varias alusiones al caso Bagua, sobre todo tratando de descubrir si las órdenes surgieron más allá del alto mando de la PNP.






